Harberger es conocido entre los estudiantes por el “Triangulo de Harberger” en economía del bienestar y finanzas públicas. Pero además, ha trabajado mucho sobre Latinoamericana. Especialmente en los ámbitos de pobreza y distribución del ingreso, como también en los de fuentes del crecimiento económico.
Este profesor de UCLA y del departamento de economía de The University of Chicago, en Sudamérica tiene dos asideros conocidos. La pontificia Universidad Católica de Chile, en donde publicó en los Cuadernos de Economía y, en el norte de nuestro país, la Universidad Nacional del Tucumán. En 1979 recibió un doctorado honoris causa por la UNT.
En relación específica al premio Bradley, la circular dice:
The Lynde and Harry Bradley Foundation announced today that one of four 2009 Bradley Prizes will be awarded to Arnold C. "Alito" Harberger, the Gustavus F. and Ann M. Swift Distinguished Service Professor Emeritus at the University.
Harberger will be presented the award during a ceremony to be held at the John F. Kennedy Center for the Performing Arts in Washington, D.C. on Wednesday, June 3. Each award carries a stipend of $250,000.
"The Bradley Foundation selected Arnold Harberger for his work in the field of policy economics," said Michael W. Grebe, President and Chief Executive Officer of the Bradley Foundation."Professor Harberger has advanced economic policies that have aided developing nations throughout the world. In particular, he has trained Latin American economists who have instituted important market reforms in their respective countries."
Puede continuar la lectura en:
http://news.uchicago.edu/news.php?asset_id=1591
http://www.bradleyfdn.org
http://www.econ.ucla.edu/harberger/
Dos cosas de la nota que me parecieron interesantes: un comentario que hace el entrevistado respecto a la influencia que tendría las elecciones presidenciales de 2011 en la salida de la crisis; y la frase con la cual finaliza la nota: “predecir es extremadamente difícil. Hay que ser muy prudentes. Nada nos garantiza hasta ahora una salida de la crisis"
Saludos,
Lea la nota del diario la Gaceta en:
http://www.lagaceta.com.ar/nota/326635/Economia/Nada_nos_garantiza_hasta_ahora_una_salida_crisis.html
Algo personal (Joan Manuel Serrat)
Probablemente en su pueblo se les recordará
como cachorros de buenas personas,
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas.
Probablemente que todo eso debe ser verdad,
aunque es más turbio cómo y de qué manera
llegaron esos individuos a ser lo que son
ni a quién sirven cuando alzan las banderas.
Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
tienen doble vida, son sicarios del mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,
viajan de incógnito en autos blindados
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
a colgar en las escuelas su retrato.
Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías, listas negras y arsenales;
resulta bochornoso verles fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande.
Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz,
juegan con cosas que no tienen repuesto
y la culpa es del otro si algo les sale mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Y como quien en la cosa, nada tiene que perder.
Pulsan la alarma y rompen las promesas
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer
nos ponen la pistola en la cabeza.
Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar
van a cagar a casa de otra gente
y experimentan nuevos métodos de masacrar,
sofisticados y a la vez convincentes.
No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni recuerdan que en el mundo hay niños.
Nos niegan a todos el pan y la sal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión
de declarar públicamente su empeño
“en propiciar un diálogo de franca distensión",
que les permita hallar un marco previo
"que garantice unas premisas mínimas
que faciliten crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz
de este a oeste y de sur a norte,
donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
un hermoso futuro de amor y paz”.
Ya sabemos quiénes (o quién) conforman el oficialismo a nivel nacional. A esta altura es absolutamente inútil y redundante emitir juicios de valor sobre sus cualidades, propósitos y procederes. Ahora, detengámonos un momento a analizar la oposición o potencial alternativa de cambio. El personaje que ganó mayor espacio en los últimos tiempos es Francisco de Narváez. Exhibiendo una pulcra y a la vez enigmática imagen, a manera de un Bruce Wayne –Batman- del tercer mundo, este multimillonario empresario juega el rol de filántropo pagando la campaña más costosa que se recuerde para una elección legislativa. "Esta campaña cuesta mucha, pero mucha plata, y es toda, pero toda mía”.
La pregunta es obvia: ¿Quién es Francisco de Narváez?
Aquí intento develar este misterio:
http://www.scribd.com/doc/14941425/Tampoco-te-creo
Luis Mauri.-
Sobre verdades y mentiras es mucho lo que se dice y lo que se escribe, es mas, existen refranes que versan sobre este tema. Uno de ellos expresa lo siguiente: "se pilla antes a un mentiroso que a un paralítico". Otro, "... la mentira tiene patas cortas...". En definitiva, todos hablan de lo difícil que resulta sostener una mentira. Un buen ejemplo de esto es lo que presenta Juan Cerruti, en este breve artículo del diario El Cronista Comercial, sobre el Indec y las Estadísticas Oficiales en Argentina.
“Discrepancia estadística”, el sector más pujante de la economía K
Los últimos datos oficiales sobre el crecimiento de la economía argentina no hacen más que abonar las sospechas que los rodean desde hace meses. No sólo por los curiosos horarios de salida de los informes (el último fue un viernes a las 10 de la noche) o por la llamativa “solidez” que exhibe el país, que sigue expandiéndose a “tasas chinas” pese a que ni la propia China ya lo hace.
Ahora trascendió otro dato, en el mejor de los casos, “difuso”. Según el informe del PIB del último trimestre de 2008, que elaboró el Indec, el sector de la economía que más impulsó el crecimiento no fue el consumo. Tampoco las exportaciones. Y menos la inversión. Fue “discrepancia estadística”.
Se trata de un ítem que se calcula por default. Es decir, por diferencia entre los datos que se obtienen entre la oferta y la demanda agregada de la economía. Es la manera contable de que cierren las estimaciones de la economía a nivel macro. Incluye también las variaciones de existencias, por lo que es lógico que ante semejante parate del nivel de actividad este rubro aumente. ¿Pero tanto?
En los últimos dos años el rubro “discrepancia estadística” osciló en torno a los $ 1.000 millones (negativo o positivo, según el caso) por trimestre. En el cuatro trimestre de 2008 saltó a más de $ 9.700 millones. Se convirtió así en el ítem que explica dos tercios del crecimiento de la economía, hecho inédito en los 40 años de historia de las estadísticas oficiales.
De todas formas, si en los últimos 30 días al menos 15 de las principales consultoras privadas del país lanzaron sus propios índices de crecimiento, no debería extrañar que “discrepancia estadística” finalmente se haya erigido como el sector más pujante de nuestra particular economía versión 2009....
Juan Cerruti. El Cronista Comercial.
http://www.cronista.com/contenidos/detalle_blog.html?idWeblog_post=576
Si hiciéramos una encuesta a nivel mundial preguntando quién es hoy la persona con mayor autoridad para hablar sobre economía, casi con seguridad el ganador resultaría Paul Krugman. No son pocos los que aseguran que el premio Nobel que obtuvo en 2008 no se debe tanto a su notable trabajo científico reformulando las teorías acerca del comercio internacional, sino a su rol de comunicador público, fundamentalmente como crítico implacable de la “Administración Bush” y su accionar frente a la crisis financiera.Modesto, sencillo y tímido, pero extremadamente seguro de sí mismo, este hijo de inmigrantes rusos ha sabido ganarse la confianza y credibilidad de la gente, capital que envidiaría cualquier político. Cercano ideológicamente al partido Demócrata y de perfil liberal (su afamada columna en el NYTimes se llama “Conscience of a Liberal”), se suponía sería un aliado de peso para Barack Obama. Pero nada más lejos de la realidad…
En estos días Krugman se ha convertido en el terror del establishment estadounidense. La relevancia que provocan sus declaraciones hizo que la revista Newsweek lo pusiera en su última portada. Sus inclementes críticas (lo llaman “poison pen”, pluma venenosa) a las políticas anti-crisis adoptadas por el nuevo gobierno hacen temblar los cimientos de la Casa Blanca.
El ciudadano norteamericano común, que aún está viviendo su “luna de miel” con Obama, sabe que sus críticas pueden ser excesivamente duras, pero también tiene la sensación de que son auténticas y llevan buena dosis de verdad, y que desnudan lo que algunos no pueden o no quieren ver. “Tengo la sensación de que Estados Unidos simplemente no está a la altura del mayor desafío económico de los últimos 70 años”, dispara.
El plan lanzado tiene dos pilares fundamentales: el paquete de estímulo para la economía real de 800 mil millones de dólares y el paquete de rescate de un billón de dólares para el sector financiero, buscando inversores privados para que compren los activos tóxicos de los bancos, con la esperanza que éstos no quiebren. Al respecto Krugman sostiene que el paquete de estímulo es insuficiente para combatir la creciente pérdida de puestos de trabajo y que el plan para reconstruir el sistema bancario está condenado al fracaso, ya que se basa en la idea errónea de que los principales bancos de Estados Unidos siguen siendo sólidos. “Los bancos en peor estado –Citigroup y Bank of America– deberían ser nacionalizados y canalizar, en cambio, los fondos federales a los desempleados o a proyectos de infraestructura, que garanticen o creen puestos de trabajo”.
Krugman piensa que se está desperdiciando una oportunidad única. “¿Por qué son tan obstinados en esto? Temo que ésta sea la única posibilidad que tendrá este gobierno, o que si el plan de salvataje a los bancos fracasa, el gobierno no tenga el suficiente capital político para intentar un plan B. Por eso es horroroso que Obama haya decidido basar todo su plan económico en la fantasía de que un poco de abracadabra financiera retrocedería el reloj de vuelta a 2006”.
Larry Summers, el jefe de asesores económicos de la presidencia, y su rival natural desde que ambos fueran señalados como los jóvenes economistas más brillantes de su generación, reconoció que está sorprendido y confundido por las críticas del premio Nobel contra el plan de salvataje a los bancos. “Si Paul Krugman tiene una buena idea sobre cómo gastar de forma más eficiente y efectiva para reimpulsar la economía, nosotros la ejecutaremos”, dijo Obama en una conferencia de prensa visiblemente irritado y pronunciando mal el apellido del economista.
Mientras tanto, Paul Krugman intenta no marearse con eso de la fama y aferrarse a su modestia: “La popularidad arruina el desempeño de los jefes, aun de los mejores. Seguramente, lo mismo pasa, digamos, con los economistas. No pueden decir que no les advertí”, escribió recientemente en su blog.
The Economist es una revista semanal británica, fundada en 1843, especializada en política y economía, que goza de un prestigio universalmente reconocido. Hace 20 años, realizó una encuesta entre los más destacados economistas del mundo, buscando elegir a los ocho economistas jóvenes con mayor proyección. De esa primera experiencia surgió un verdadero dream team, conformado por los ahora ultra-famosos Jean Tirole, Greg Mankiw, Jeffrey Sachs, Larry Summers, Alberto Alesina, Andrew Shleifer, Sanford Grossman y nada menos que Paul Krugman, último premio Nobel de la disciplina. Diez años después se repitió la prueba, aunque resultando menos afortunada la lista, sobresaliendo entre las ocho jóvenes promesas la figura de Steven Levitt quien llevó a la economía a niveles de popularidad impensados.Cada nueva elección genera expectativas y atención en todo el mundo. Este año fue el turno de su 3ra. edición, donde se seleccionó entre los que alcanzaron su PhD’s en los últimos diez años, a los ocho “mejores economistas” de la nueva generación. La nota destacada es la aparición de un argentino en la lista, Iván Werning, siendo el macroeconomista más votado.
La nómina completa fue la siguiente (el orden de aparición no implica importancia):
- Roland Fryer – EE.UU. – 32 años – Harvard – Economía de lo insólito
- Esther Duflo – Francia – 37 años – MIT – Desarrollo económico
- Amy Finkelstein – EE.UU. – 35 años – MIT – Economía de la salud
- Raj Chetty – India – 30 años – Berkeley-Harvard – Finanzas públicas
- Iván Werning – Argentina – 34 años – MIT – Eficiencia económica
- Xavier Gabaix – Francia – 38 años – NYU – Economía del comportamiento
Esta es la lista con mayor cantidad de mujeres (2) entre las jóvenes estrellas.
Otro tema interesante para debatir es que los economistas de hoy están menos apegados a las temáticas, modelos y métodos tradicionales, aunque los une aún el gusto por presentar formal y algebraicamente sus trabajos. Este eclecticismo tal vez se deba a que esta generación creció con una economía global próspera, lo que indujo a que se volcaran a “ramas alternativas” de la disciplina. Veremos cómo se comporta la próxima generación ante la influencia de la coyuntura actual.
A modo de excepción, The Economist destaca a Iván Werning como un economista “a la antigua”, volcado al desarrollo teórico o conceptual de modelos. Lo califica como un “teórico elegante” y un “economista economista”.
Como lo prometido es deuda, hoy publicamos la respuesta al problema de probabilidades propuesto la semana anterior.
El planteamiento:
Se ofrece un concurso cuya mecánica es la siguiente:
- Al concursante se le ofrece la posibilidad de escoger entre tres puertas. Tras una de ellas se encuentra un coche, y tras las otras dos hay una cabra. El concursante gana el premio que se oculta detrás de la puerta que escoja.
- Después de que el concursante escoja una puerta, el presentador abre una de las otras dos puertas, mostrando una cabra. Siempre puede hacerlo ya que incluso si el concursante ha escogido una cabra, queda otra entre las puertas que ha descartado y el presentador conoce lo que hay detrás de cada puerta.
- Entonces, ofrece al concursante la posibilidad de cambiar su elección inicial y escoger la otra puerta que descartó originalmente, que continúa cerrada.La pregunta oportuna es: ¿debe hacerlo o no?
La respuesta es: Si, debe aceptar la propuesta y además debe cambiar su elección. Esto le duplicará las posibilidades de atinarle al coche. Como es un problema antiintuitivo, es muy compleja la explicación y si intentara exponerla aquí por mi cuenta, seguro que complicaría más de la cuenta la resolución.
He aquí mi intento: Cuando originalmente se nos dio la chance de elegir, nuestra probabilidad de atinarle al coche era de 1/3, esto es 33%. Ahora, ante la posibilidad de cambiar nuestra opción, si lo hacemos, duplicamos nuestras chances, esto es al 66%.
por que?
Por que la oportunidad anterior, la de 1 sobre 3, cuenta luego en esta nueva oportunidad. En general, nuestra intuición no dice que no, que esta vez tenemos una probabilidad de 1 sobre 2, independiente de nuestra primera elección, y esto es erróneo.
Interesante la proposición que me hizo un colega: Y si hay 20 puertas? elegimos la primera vez y tenemos 1/20 posibilidades. Si nos abre 18 puertas, continuaríamos con la primera que elegimos?
pero mejor y más didácticamente explicado lo encontramos en este video (lástima que está en inglés).
“La crisis ninja” es el nombre de la tesis con que Abadía explica el origen de la crisis inmobiliaria de EE.UU. y cómo ésta se propagó por el resto del mundo. El término “ninja” es el acrónimo de No Income, No Job and Assets; refiriéndose a las personas que no tienen ingresos, ni trabajos ni propiedades.
Este video de su entrevista en el programa de TV “Buenafuente” tiene ya más de 1.400.000 visitas en YouTube. Escribió un libro que va por su 9na. edición y lleva 125.000 ejemplares vendidos. Su blog fue visitado por 2.500.000 internautas. El éxito de Abadía y su teoría radica en la extrema sencillez, claridad y humildad a la hora de transmitir el mensaje y llegar al ciudadano común.
Luis Mauri.-
